jueves, 9 de octubre de 2008

EL DATO (X)

  • Una de las formas empleadas por la clase media porteña para manifestar astucia o intención picaresca en el discurso consiste en omitir deliberadamente el artículo, y enunciar de modo llano los sustantivos de una enumeración que se cree interesante.


  • Este estilo de expresión es inescindible de cierto acompañamiento gestual.


  • Ejemplo: Ah, no, no sabés lo que era Micaela cuando subió al escenario. La abuela le había hecho un vestidito todo con volados y estaba bien negra mazamorrera, ¿viste?. En el medio del acto había dos o tres diciendo lo que tenían que decir, medio sin gracia ¿viste?, y de pronto entra Mica: carita, por supuesto, toda negra de corcho; TURBANTE así como usaban las negras? blanco blanco; COLLAR enorme, divino, con unas bolas así de vidrio, cristal, algo así; PULSERITA al tono y esperá: BANDEJA de mazamorra EN LA CABEZA y gritando: "mazamorra caliente, no sé qué de los dientes". Cuando entró te juro que todos se quedaron mudos. Pero te digo que yo estaba más nerviosa que ella; ella estaba re pancha; con decirte que a la tarde todavía le digo "Micaela, sacate ya eso, son las cinco de la tarde"; qué te digo que no se quiso cambiar hasta la noche.

    ENCUESTAS CADUCAS DE EFECTO RETARDADO


              Los siguientes son resultados de pequeñas encuestas que efectué personalmente entre estudiantes mayores de 16 años. A pesar de su antigüedad, explican de algún modo nuestro presente.

    Encuesta n°1: ¿Qué es la Madre Patria? (1999)
    Respuestas:

    La Virgen María
    La Patria
    ¿Qué es eso?
    No sabe
    La bandera (“suena a la bandera, tiene que ver”)
    La bandera
    Ni idea. Nada
    Uh, qué sé yo… no tengo idea… ¿Qué es la madre patria…? ¡La bandera! ¿Es la bandera o no?
    Yo qué sé
    La Madre de la Patria
    No sé
    ¿La Madre Patria? No.
    La Patria, el país
    ¿A mí me venís a preguntar esas cosas?
    La bandera
    La Patria
    La Patria, la Bandera
    España (respuesta de un joven coreano)


    Encuesta n° 2: ¿Quién fue el primer presidente argentino? (2001)
    Respuestas:

    ¿Alfonsín? Evita, yo qué sé
    NI IDEA, no me acuerdo
    Cornelio Saavedra
    Rivadavia (1830, la época de la Guerra de la Banda Oriental)
    Ah, no sé
    Bueh… no, no sé
    ¿Con o sin constitución? No me acuerdo ninguna de las dos… Uno fue Rosas, el otro fue el que fusilaron… ¿Dorrego era?
    No sé


    Encuesta n° 3: ¿Cuándo fue presidente San Martín? (2001)
    Respuestas:

    No sabía que había sido presidente
    Paso
    No sé, de historia “cero”
    No sé
    Uy, me mató… no tengo la menor… ponele mil ochocientos… (no, cincuenta fue Rosas); ponele 1830
    Nunca fue: fue de Chile y de Perú
    Yo qué sé
    Ooo, historia, la puta madre… no sé


    Encuesta n° 4: ¿Por qué decimos que el Polo Norte no está en un continente? (2001)
    Respuestas:

    No sé ni lo que es el Polo Norte
    NI IDEA
    Porque es un Polo
    Porque está en los extremos
    Es una masa congelada de hielo
    ¿Por qué?
    No sé
    (Risas)
    Porque al principio cuando estaba todo junto, esa tierra se fue elevando y después se congeló

              Una sencilla excursión por lo circundante nos revelará que, como vaticinó la canción, la mayoría sigue teniendo de estudiante para toda la vida el corazón.

    miércoles, 8 de octubre de 2008

    CON LO QUE SE APRENDE EN EL COLEGIO NO SE COME

              Uno de los síntomas más contrastantes de la decadencia voluntariamente escogida es, en la clase media porteña, el desdén por los signos de puntuación.

              Si bien sus integrantes fueron debidamente instruidos acerca de las oportunidades y pertinencia de estas imprescindibles herramientas de expresión, asistimos vez a vez con impotente desazón a espectáculos desidiosos que, entre las muy corrientes faltas de ortografía, abren paso al abuso de la coma, el olvido del punto, la fiesta orgiástica de los paréntesis y el desuetudo del punto y coma.

              Entre repeticiones propias del habla usual y omisiones deliberadas, los textos de clase media, aun en sus formas más primitivas -por ejemplo, aquellos mensajes que se prenden con imanes de las heladeras- reflejan tanto la simplificación de su concepción universal como la falta de curiosidad y de vocación por aprehender todo aquello que no se produzca o reproduzca en sus aparatos de televisión.

              No obstante, el porteño se ufana de hablar mejor que lo que se habla en las provincias, y se exime de todo castigo por sus liviandades escriturales esgrimiendo razones tales como igual se entiende o al fin y al cabo el mismo Sarmiento escribía con faltas de ortografía. El hombre de clase media cree que existen problemas de más urgente atención que sus propios mecanismos de expresión, reflejos indudables de la pendiente antropológica por él y sus coetáneos construida.

              Cree también que quien ve en estas deficiencias la punta del ovillo de la debacle habla así porque tiene la panza llena.

    martes, 7 de octubre de 2008

    ME INVADEN LOS RECUERDOS

              Mientras las mujeres de clase media ponderan de un hombre que "está bueno", "buenísimo", "bárbaro" o que "está fuerte" o "re-fuerte", las chicas de clase alta y media-alta sostienen que "es muy buen mozo".

              En plena crisis financiera argentina, en marzo o abril de 2002, asistí a una pequeña y despreocupada discusión de damitas -algunas casadas-, que duró más de veinte minutos y que versaba acerca de si Antonio Laje era o no era buen mozo. Las que más dinero tenían concluyeron que sí, y ése fue el consenso general.

              Antonio Laje responde en Argentina al "periodismo de derecha", y es representante de la línea discursiva que pretende que el correcto raciocinio se halla en el seguimiento de la lógica empresarial. Así, los días viernes, junto con otros integrantes de un equipo de opinadores, se presentaba frente a las cámaras vestido casual day, según las nuevas costumbres liberales que los jefes de oficina habían impuesto a sus empleados.

    EL DATO (IX)

    • Cuando la clase media refiere un hecho que cree importante, lo hace utilizando el llamado presente histórico.


    Ejemplo:"Estoy jugando al fútbol con mis hijos Tobías y Tiago en lo que sería el jardín de la casa de unos amigos y de pronto todo se me empieza a dar vueltas, a dar vueltas, y veo que Tiago me dice 'papá, papá'. Yo CAIGO, me DOY la cabeza CONTRA el césped (que en definitiva es eso lo que creo que a la postre es lo que termina SALVÁNDOMÉ la vida), PIERDO el conocimiento... y el primer recuerdo que sigue es el de mi señora en la cama del sanatorio llorando porque después me entero que lo primero que digo cuando vuelvo en sí es dónde están Tobías y Tiago, si están bien. Ahí también es donde me entero que tengo un infarto de miocardio. Severo".

    EXPERIENCIA PERSONAL QUE A NADIE IMPORTA

              Desde 1987 y hasta 2003 tuve una amiga brillante. Me ofreció su amistad hasta que no pudo más. Para entonces, la impasable diferencia cultural entre nosotros (ella venía de terminar con honores otra maestría en Japón), ya había minado nuestra competencia lingüística.
              Cuando otros decían "yo pienso de que...", ella espetaba contundencias como las que siguen, cuya verdad alcanzaba yo algunos años después:


    • La inteligencia no es ni sexy ni rentable.


    • Los jueces actúan corporativamente.


    • El Derecho es un efecto del lenguaje.


    • Aquí estoy, debatiéndome en la medianía.


    • El amor no existe. En último término, si el amor es lo que todos dicen que es, no es algo bueno.


    • Es muy difícil ser hija de un alcohólico. La vergüenza que siente el hijo del alcohólico es intransmisible. Bueno, como cualquier vergüenza, pero ésta se entiende menos.


    • La amistad debe ser incondicional.


    • No hay que divertirse, hay que alegrarse. Esto es esencial, aunque se lo haya escuchado a una monja.

              De las personas que me rodeaban decía, por ejemplo: "Éste es... cosmopolita. ¿Por qué no lo invitás? Qué lindo que es" o "Una sola vez le escuché la voz, cuando atendí tu teléfono. Es un miserable". Con el tiempo, los cosmopolitas se manifestaban realmente cosmopolitas, y los miserables se revelaban como los más adheridos al devenir material, mediocres mercenarios de la ganancia inmediata e intrascendente, pero bien ligada a su proyecto mórbido.

              La vi despreciar a sus padres y reverenciar a los animales; llorar por la canción desarrapada de una vieja enferma de la mente y vituperar a los pequeños propietarios (a un panadero le pidió que "delante de mí y de mis amigos destruya esta torta en mal estado que me vendió").

               Entonces no me parecía tan previsible el hecho de que a todas mis relaciones cayera mal. Muy orondos, creían concluir que no era tan inteligente, que en realidad estaba caliente conmigo.

              En los primeros '90s le preguntó a Omar Viola -que me había aceptado como un trailer de clase media necesario para verla- qué sería "lo parakultural" en el futuro. Viola respondió "la familia"; yo no agarré ni la mitad, y a ella le tomó una risa incontenible. Dos o tres años después, cuando todas las propagandas presentaban padres e hijos, torsos desnudos de madres levantando bebés recién cambiados de pañales y místicas de diversos tonos descerrajadas por actores de primera para abajo, me dijo "¿ahora entendés?"

              Me esperó las seis horas que duró el final escrito de derecho administrativo, en 1990. Imperdonablemente, le dije que estaba cansado y pegué la vuelta.

              Se lo cobró trece años más tarde. Ya devaluado, mi amistad no interesaba a nadie. Entonces, reflejo de mi padre, un cumpleaños me enfrentó con un líder carismático encargado de despreciarme. El muchacho tenía contactos políticos; compañero en su primera maestría, en pocos meses la llevó a la dirección de una compleja repartición ejecutiva, con un sueldo astronómico. Me despreció tanto que el día siguiente tuve que resolver el asunto para siempre, mal que pesara a mi pequeñez.

              Y bueno, ahora estas líneas que tampoco a nadie importan.

    jueves, 2 de octubre de 2008

    COMPARACIÓN ENTRE EL NOKIA MÁS BARATO Y EL I-PHONE

              Haga clic en la imagen y observará con mayor nitidez las reales diferencias entre celulares despreciados por la clase media y los más deseados comunicadores tecnológicos, reflejo del avance de este estamento sobre el muy valorado universo electrodoméstico.
    (Fuente: www.subdivx.com, foro)



              El mundo fue y será una porquería, ya lo sé; en el 506, y en el 2000 también. Aunque siempre está la sonrisita de tu hijo que cuando me mira te juro que me puede. Antes era la sonrisa de mamá; no sé qué fue lo que cambió. Pero las diferencias son notables.