domingo, 23 de noviembre de 2008

LOOK AT THIS



          El próximo posteo será sobre Alemania, quizás, después de China, el país más temible del mundo.

          Baste por ahora esta imagen infame, que seguramente todo el mundo conoce, pero que no está de más recordar.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

UTOPÍA PARA PRINCIPIANTES

          Se podrá decir lo que se quiera acerca de la efectividad de las ideas anarquistas. Lo que no se puede negar es el tesón de sus bardos, la exquisita prédica en el desierto, la pasión pseudo-científica que los llevó a morir bajo las balas policiales sin que a nadie le interesara un pito.

          Van aquí unas coplas de principios del siglo XX, compiladas en un disco de vinilo de esos a los que se animaba Héctor Alterio hace cuarenta años:


Soy un nuevo payador
del territorio argentino
y voy buscando el camino
de nueva felicidad.

Solamente la verdad
es el arpa que yo entono
y con mi canto pregono
el sol de la libertad.

Abajo los usureros,
mueran todos los rentistas,
todos los capitalistas
y la religión impía

que ya se aproxima el día
de la paz universal
y del concierto social
bajo el sol de la anarquía.

domingo, 16 de noviembre de 2008

AGUANTE HOWARD



          Por mi cara, por el timbre de mi voz, por mi porte de inmigración espantosa, por mis titubeos, me habrían hecho callar antes del primer minuto. Meses o años después, habrían utilizado los elementos de mi discurso para defender posiciones o para despreciar a algún otro. Yo habría muerto antes, o estaría ya en la miseria y en la desconsideración del prójimo; y cuando en alguna reunión de paupérrimos explique que aquellas palabras eran mías, a nadie le importará, porque ninguno comulgará ni siquiera al nivel de la sospecha principios de este tipo, aun si quedaran en la calle o sucediera alguna otra desgracia terminal.


Video: Alegato del Arq. Howard Roak en The Fountainhead (1949)

sábado, 15 de noviembre de 2008

VALERIA LYNCH



Sí, sí, todo lo que quieran. Pero canten esto así.



Gracias a Plica Plica que, inspirada por los eucaliptos,
encontró este video después de haberse probado un vestido verde.

viernes, 14 de noviembre de 2008

OLIVERIO GIRONDO PARA LA CLASE MEDIA



Se miran, se calculan, se respetan,
se saludan, se esconden, se palmean,
se presienten, se espían, se toleran,
se sonríen, se miden, se recelan,
se avecinan, murmuran, se molestan,
se silencian, se envidian, se rebelan,
se entreveran, se mienten, se pelean,
se demandan, se muerden, se aparean,
se arrepienten, asumen, se sinceran,
se disponen, se creen, se pasean,
se deslumbran, se invitan, se festejan,
se cocinan, se compran, se conversan,
se vigilan, se chocan, se entremiran,
se contienen, se embaucan, se aniquilan,
se calientan, se atacan, se regulan,
se difaman, se esquivan, se entreculpan,
se apalean, se acusan, se provocan,
se intervienen, se juzgan, se desbocan,
se amenazan, renuncian, se maltratan,
se recuerdan, se cobran, se agigantan,
se demuelen, se ignoran, se desalman,
se indolentan, se invocan, se acobardan,
envejecen, se encuentran, se descubren,
se interpretan, se mueren y se pudren.

martes, 11 de noviembre de 2008

IN FALSA PAUPERIS FORMA


          Juan Román Riquelme, símbolo de la movilidad social ascendente, festeja un tanto más en la carrera que lo arrancó del barro. Tampoco en esta ocasión sonríe, porque padece un trauma que le impide relacionarse regularmente con el prójimo. No obstante, es en el imaginario un triunfador (vernáculo) que en Europa hubo de sufrir la impericia y la discriminación, y hoy regresa del exilio como un héroe épico que a fuerza de esos injustos padecimientos alcanza el triunfo.

          Para los ricos es chic ser de Boca Juniors, una especie de repetición ritual de la muzzarella con champagne que hace dieciocho años invadió la moda de los pudientes. La clase baja es toda de Boca Juniors, y cada vez son más los padres de clase media de River Plate cuyos hijos, inducidos por la selección de información -obsérvese que, si bien son dos los "punteros", sólo se muestran jugadores de uno-, son de Boca Juniors.

          Desde que el magnate Mauricio Macri asumió la presidencia de Boca Juniors (ver El Dato XIV), el club que reunía a los pescadores más paupérrimos y a los hinchas más indecorosos revirtió en una explosión de merchandising, marketing y show business que sedujo a las clases empresariales y aun a la clase política. Las ventas son regenteadas por una empresa denominada contradictoriamente "Asociación Civil Club Atlético Boca Juniors Sociedad Anónima", que promueve demandas civiles contra empresas y particulares que venden camisetas o cualquier otro objeto que se identifique con el club centenario.

          Por ósmosis social, los principios burgueses de exclusión se fueron aplicando lentamente a la nueva imagen del otrora Club de la Ribera (de la Ribera del Riachuelo, una masa inconmensurable de agua podrida en cuyo cauce venenoso y estancado flotan a media agua cadáveres, automóviles robados, barcos inútiles y detritos de quince millones de personas).

          Así, una de las primeras medidas de erradicación que tomó el ingeniero Macri -cuyo padre, asociado al poder militar y civil, es uno de los principales especuladores financieros y generadores de pobreza de sudamérica- fue la demolición de toda una tribuna lateral, sustituida rápidamente por palcos que se remataron en cientos de miles de dólares cada uno. Seguidamente, constituyó un "fondo fiduciario" que cotizaba en la bolsa de valores. A pesar de ser el club más popular de la República Argentina, Boca Juniors suspendió desde hace años la suscripción de socios: la única posibilidad de "pertenecer" a Boca es esperar la muerte del titular de un carnet, y pagar esa membrecía a precio de oro. Por otra parte, como en todos los círculos de exclusiva admisión, es muy poco probable que un espectador del equipo rival tenga derecho a presenciar el partido, pues el club inició también hace años la malhadada costumbre de conceder a los visitantes sólo el 10% de las ubicaciones disponibles en su estadio, que, sin embargo, cuenta con unas 40.000 localidades. No obstante, los hinchas boquenses tampoco pueden adquirir entradas si no son socios, pero, como se dijo, no es posible afiliarse sino a un precio que no determina el propio club, sino el mercado. Un carnet de Boca es hoy tan escaso en la oferta de bienes como un Ford "A" en buen estado o un submarino. Hay más marcapasos que credenciales de socios de Boca Juniors.

          Pero quizás el efecto más sorprendente de toda esta perversión de las esencias es la conciencia de apropiación que gravita en cada uno de los comuneros boquenses. En el "sentimiento azul y oro" todas las clases quedan fundidas en la pertenencia a una institución respecto de la cual, ya que ha puesto altísimo precio a todo, los "adquirentes" son un poco propietarios, clasificación que conviene a todos: a los ricos, porque están acostumbrados; a los pobres, porque nunca lo fueron y ahora sí; a la clase media, porque la propiedad es su afición valorativa por excelencia. Finalmente, las clases altas practican la sensación de haber redimido a ciertos villeros que ahora son parte de sus motivos de alegría, y festejan las gambetas y goles del mismo modo que los logros empresariales. Del otro lado, los desposeídos de La Boca, para quienes el estadio es el único símbolo de gloria erigido entre los conventillos destruidos, las casas de chapa y las cantinas abandonadas, se han también apropiado simbólicamente de una nueva infraestructura, a la que el nuevo dinero ajeno -y ahora imaginariamente propio- le ha facilitado la consecución de logros objetivamente deportivos, pero subjetivamente míticos.

          Hoy Boca Juniors es un enorme juego de ricos del cual los pobres se enorgullecen, a pesar de que la casi totalidad de las masas pauperizadas no puede entrar al Estadio, y está obligada a que la acepten en algún bar con televisión codificada para acceder de algún modo a aquello que, hasta hace pocos años, no demandaba más dinero que el de una entrada de cine, a cuya sala cualquier habitante del suelo argentino, sin excepción, podía entrar libremente.

          Los excluidos que aman al club que no les deja pertenecer aceptan, a través de la televisión, la devolución mediatizada de su afición; esto es, la imagen de la imagen. Clarín, para legitimar la estafa, aporta su enorme roca mediocrizante, haciendo de todos el grito de Riquelme, al setenta por ciento de la superficie impresa y en medio de una algarabía fotografiada que es también ajena, pero que los marginados -clase media incluida- aceptan como propia, con la felicidad conformista de una esposa sometida.

lunes, 10 de noviembre de 2008

EL DATO (XIV)



  • La mayoría de la clase media porteña eligió Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires al millonario Mauricio Macri por dos razones. La primera, su deseo de "limpiar" la ciudad de negros y delincuentes, acción de gobierno para la cual lo creen al extremo capaz, dado su carácter empresarial y su pertenencia a la raza blanca.


  • El segundo motivo, un asombroso razonamiento por analogía: Si Macri sacó campeón a Boca después de tantos años y levantó el club de donde estaba, yo creo que con la Ciudad puede hacer lo mismo, y lo va a hacer.


  • A la clase media porteña no le importó, por entonces, que el elegido perteneciera a una de las élites económicas más encumbradas del país, cuyos negociados y asociaciones con el poder cadyuvaron al acrecentamiento de la brecha entre ricos y pobres en más de un 700% en treinta años.


  • Tampoco tomó en cuenta las acusaciones de contrabando que pesaban sobre él y su padre, que le valieron sendas condenas en primera y segunda instancia y que sólo alcanzaron veredicto absolutorio en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, mediante el voto de jueces comprados que fueron posteriormente juzgados y removidos de su cargo por -entre otros- ese acto de corrupción.


  • Hasta el momento no se ha cumplido ninguno de los objetivos publicitados por el partido del electo. No obstante ello, en la ciudad ha aumentado el precio de los peajes, el de la hora de estacionamiento en la vía pública, el del boleto de los cines y teatros comunales; ha aumentado el sueldo del personal jerárquico del gobierno; ha disminuido la cantidad de zonas en las que se podía antes estacionar gratuitamente; se ha duplicado, triplicado y hasta cuadruplicado el impuesto inmobiliario; se ha duplicado y hasta triplicado el impuesto a la radicación de automóviles; no ha aumentado el presupuesto de mantenimiento de los hospitales públicos ni el presupuesto educativo; los niños de las escuelas públicas reciben menos alimento provisto por el Estado local; se han colocado más aparatos de medición de faltas de tránsito; bajo el pretexto de traer el asfalto, la ciudad contrata, a pesar de la prohibicion constitucional, con empresas del "Grupo Macri" y vende uno por uno a compradores particulares que viven en countries los cientos de miles de bloques de piedra que extraen de las calles y que pertenecen a canteras ya agotadas; gran cantidad de aceras ha trocado las baldosas centenarias y ornamentales por "cemento peinado" colocado por empresas del "Grupo"; los inspectores municipales exigen a los consorcios de copropietarios la realización de aparentes "obras de mantenimiento" carísimas, bajo apercibimiento de altísimas multas; a pesar de la promesa de construir más líneas de subterráneos y prolongar las existentes, ya ha declarado que nada hará al respecto, salvo comprar vagones suplementarios a través de una empresa del "Grupo"; se ha dejado de fijar en las esquinas rampas para discapacitados; se ha suspendido más de la mitad de las actividades culturales que solventaba la ciudad, entre ellas, la celebración del carnaval; a pesar de que durante este corto período de gobierno Buenos Aires se ha inundado cada vez que arrecia sobre ella un temporal, el Jefe de Gobierno ha dicho con toda soltura que puede esperarse que tal situación se repita por los próximos cinco años; uno de sus proyectos holísticos -hasta ahora detenido en su ejecución- propone demoler los hospitales neuropsiquiátricos y construir allí una "Ciudad Ejecutiva" moderna, sede del gobierno y de los ministerios; ha intentado realizar gestiones con los gobernadores para que los enfermos provinciales no vengan a curarse a los hospitales porteños; lo mismo ha hecho respecto de la asistencia de niños peruanos, bolivianos y paraguayos a las escuelas de la ciudad -Macri pretende que se suscriban especies de "pactos de reciprocidad"; esto es, pedir algo a cambio del niño que "utiliza" los servicios educativos "prácticamente gratis"-; se ha manifestado en contra de la realización del prestigioso Festival de Cine Independiente que año a año se celebra con éxito mundial, y preventivamente ha despedido a su organizador, un reconocido especialista; planea limitar considerablemente el ejercicio del derecho de manifestación, vedando calles y avenidas al paso de quienes lo pretendan ejercer; ha condenado a los taxistas que circulan por el centro a no utilizar ciertos "carriles exclusivos" por los que sólo deberán andar los colectivos cuyas concesiones usufructúa el "Grupo Macri" -que provee, además, las máquinas expendedoras de boletos-; les ha exigido también mayores requerimientos para renovar las licencias, requisitos que son visados por una oscura sociedad llamada "SACTA" que pertenece también al "Grupo"; ha impedido que una empresa que no era del "Grupo" continuara construyendo una "bajada de autopista", constituyéndose personalmente en el lugar; finalmente, con el pretexto de "limpiar" la Administración de empleados nombrados "a dedo" o que sólo figuraban en las listas de cobro, echó a la mitad del personal de la Ciudad, y configuró -al estilo soviético o alemán de preguerra- una lista minuciosa de cada uno de los que quedaron, en la que debe consignarse especialmente la "tarea útil" que está llamado a realizar en su cargo -una especie de resurgimiento del "trabajador esencial"-.


Fotografía: El Ing. M. Macri festejando en el bunker partidario su triunfo electoral, junio de 2007. De espaldas, un guardián superfluo aunque simbólico, rapado al estilo nacionalsocialista.