lunes, 30 de junio de 2008

ILUSIÓN TRASCENDENTAL

Acabo de imaginar que alguien a quien apenas conozco moría, y ha sido tan grande la tristeza que me he echado a llorar delante de una decena de tipos que conversan a los gritos, aun a las siete y media de la mañana, dejándose las migas de las medialunas en las comisuras mientras pavean. Uno me escruta en ráfagas de menos de dos segundos, alegre por alguna cosa; la niña que atiende las mesas -por el pañuelo de su abdomen se entiende la múltiple maternidad- viene blandiendo una enorme servilleta y la detengo sonriendo (¿todo bien?).


Buenos Aires es un enchastre: hay tanta humedad que las veredas están mojadas, como si de verdad hubiera llovido sobre todas sus cenizas de basural; el bar está lleno de anónimos que se alegran de nimiedades -como marca el desiderata televisivo del despertar- o se hunden en los periódicos con legitimada avidez de ciudadano interesado en las minucias de la víspera; los portadores de automóviles se ufanan por el empedrado desprovisto y en sus caras se vislumbra la lógica del repuesto; la pequeña burguesía y el asalariado campante atestan los subterráneos con apatía, carne contra carne veinte minutos todos los días nunca será distinto.


Pero ninguna de esas tragedias compensa la de mi maquinada angustia, que ha escogido el recurso infantil de pensar que alguien ha muerto para emerger con ímpetu de velorio concurrido.

sábado, 28 de junio de 2008

EL DATO (IV)



  • Mientras padece, el hombre de escaso mérito es solidario con aquellos que sufren, clemente con quienes faltan e ilimitado peticionante rogatorio de piedad para sí.


  • Acabado el sufrimiento, la cercanía de la situación sufriente le infunde necesidades de reconocimientos compensatorios, tales como la realización de visitas, obsequios o invitaciones dirigidas a otros dolidos o a quienes contribuyeron a mitigar su antiguo dolor.


  • Sepultado en el tiempo el padecimiento, el hombre de escaso mérito desconoce nuevamente al Otro en tanto prójimo, reconstruyendo de este modo su lógica de cadena alimentaria.


  • Plauto, hace más de dos milenios, ya había advertido que este detalle de actuación afecta a todas las personas. Inspirado en esa idea, acuñó la locución Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit, que significa "Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el Otro".


  • Esto es, siempre, agrego con todas modestia y tristeza.

viernes, 27 de junio de 2008

EL DATO (III)

  • Todos quienes pertenecen a una minoría reivindican seriamente la práctica de una razonable tolerancia, a fin de que la ideología o las costumbres que comulgan encuentren el mismo espacio de discusión y aceptación que las propugnadas por la mayoría.


  • El corriente fracaso de esta iniciativa conduce a un sector del grupo a una primera angustia, en virtud de que la desestimación general de aquellos principios que se consideran universales y moralmente irreductibles se cree motivada en el ejercicio del poder por parte de los intolerantes.


  • Tal circunstancia ocasiona mociones de autocrítica que, habida cuenta de que las bases ideológicas se entienden dogmáticamente intachables, recaen siempre sobre los medios de implementación de aquellas ideas-madre adquiridas. Quedan así evidenciadas notorias debilidades que, desde la fecha, se proscriben en virtud de la dignidad inmanente de la ideología o las prácticas sustentadas ahora bajo resistencia.


  • La inversa relación de significado entre los principios sostenidos por ambos bandos y la efectiva aplicación o ejercicio de los propuestos por la mayoría genera en la minoría la idea de opresión, dotada de efecto emotivo negativo; y su correlativa de lucha, de opuesta implicación emocional. De este modo, aparece abiertamente legitimada la lucha contra la opresión como sublimación del discurrir cotidiano entre la elección individual del bien y la práctica del mal.


  • Siendo evidente y claro que el mal es la negación del bien, y que en abstracto aquella lucha importa la negación de esa negación, toda forma de aniquilación implementada por quienes luchan se traduce imaginariamente en la afirmación del bien.


  • De este modo, la minoría que preconizaba la tolerancia como razón primera, última y necesaria acaba proclamando la intolerancia como medio esencial de aparición y permanencia en un escenario atestado de partidarios de la mayoría.


  • Este diametral trueque ideológico, asombrosamente, no es apreciado por quienes pertenecen a la minoría resistente y ahora combativa como un cambio radical en la orientación de los principios que estructuraron su existencia, sino como un refuerzo de la lucha por existir, y así los "milita-ntes" se ufanan con toda libertad de que su ideario no padece en absoluto de incoherencia intrínseca.

sábado, 21 de junio de 2008

OÍDO AL PASAR

...cosa que tipo siete y media que me voy yo ya le dejo la nena despertada, bañada, cambiada y con la leche tomada.

CHIMNEY TO HEAVEN


Así que cuando Dios me sonrió encaucé mis yoes, desangré y repudié mis yoes, ennegrecí mis yoes, ahorqué mis yoes entre los cables desprovistos y compré una chimenea al cielo, para morir en su sonrisa amordazada y provisoria como una arandela de chapa.

viernes, 20 de junio de 2008

POLISEMIA DECADENTE III - SACAR

sacar: Quitar sin derecho. Me lo sacó y salió corriendo.

Quitarse alguna prenda. Cómo te va, Raúl... sacate el saco y colgalo ahí, vení que le digo a Mirta que nos haga café, algo.

Obtener una calificación. Tenía un cuatro y ahora se sacó un cinco. Para mí que no la va a poder levantar.

Comprar a crédito una cosa. Ya había sacado una heladera a pagar, y ahora saqué también una plancha y de paso saqué una ¿multiprocesadora, viste?, también.

Publicar una noticia. Ahí el Clarín sacó que van a aumentar no sé qué impuesto para que le paguen a Estados Unidos no sé cuántos millones de dólares.

Editar y ofrecer a la venta un libro, disco o publicación. Ésos de cumbia villera sacan discos todos los días, yo no sé quién los compra.

Ofertar un producto, en especial si se manifiesta novedoso entre los que conforman la exhibición habitual de mercaderías. Ahora sacaron un aparatito que te mide la presión en tu casa.

Extirpar una formación patológica o un órgano del cuerpo. Me salió una verruga pero me la saqué en seguida con líquido. Está así porque le tuvieron que sacar un pecho.

Elipsis por sacar de los cabales, perder la compostura. Me habló tanto que al final me sacó.

Entre la población más joven, producir una sustancia efectos alucinógenos o estimulantes. El L.S.D. dicen que te saca totalmente.

Apartar. Sacá de ahí ese tacho de pintura, ¿no ves que por ahí pasa el nene?. A ver, sacáme eso que voy a poner la mesa.

Ganar dinero en una transacción comercial. De lo que saque te doy el veinte a vos.

Descubrir el tallador una carta. Tenía catorce y no va y saca otro siete…

Obtener la banca un puntaje o valor en el juego. Yo tenía dieciséis y me quedé; la banca sacó como venticinco, por suerte.

Resolver. Si me pongo a sacar ejercicios, los saco en poco tiempo, nada más me tengo que acordar cómo era.

Adivinar. La bruja que fui el otro día me sacó todo tal cual: que yo tenía más de un hijo, que yo no podía tener más, que a Alberto en el trabajo había una persona que le tiene mucha envidia, que la casa tiene algún problema me dijo en el techo o en el piso, que es verdad porque se llueve en la pieza de Juan Pablo, todo todo todo.

Motivar en otro un cambio en sus opiniones o principios. No, a ése no lo sacás de la suya ni que te mueras.


sacar a crédito, sacar a pagar a crédito, sacar a pagar: Comprar un artículo (en especial, un electrodoméstico) utilizando la tarjeta de crédito. Mirá, el celular lo saqué a pagar: cincuenta pesos por mes, te viene con el débito automático todos los meses; y la funda me la regalaron, así que no gasté nada y salí con el celular y la funda.

sacar a relucir: a.- Exteriorizar una virtud, un raro conocimiento o una habilidad. El otro día en la fiesta, Marita sacó a relucir todo lo que sabe de decoración, parece que estudió en Italia, yo no sabía. El delantero Millonetti sacó a relucir todo su talento al convertir tres goles, uno de ellos de penal, en la victoria que su equipo logró frente al Divisas de Colombia.
b.- Exteriorizar una conducta reprochable, que se asigna en el discurso a la comunión de ideas o criterios disvaliosos. En el medio del velorio el hermano mayor del que se había muerto sacó a relucir toda la codicia que se ve en estos casos, se puso a hablar de que ya mismo había que poner un abogado para solucionar el tema de la casa y de la casa de Mar del Plata.

sacar afuera: Llevar una cosa fuera del recinto en que se encuentra. A ver, sacá afuera la basura.

sacar amarilla, sacar la amarilla: En fútbol, amonestar el juez del partido a un jugador, enseñándole una tarjeta amarilla.

sacar bueno: Adiestrar a una persona a fin de que adopte normas de conductas adecuadas al criterio del hablante. A éste ya lo voy a sacar bueno, vas a ver. Vos dejámelo unas semanas acá en el negocio.

sacar de donde no lo tengo: a.- Conseguir algo a través de grandes esfuerzos, en especial dinero. Si vos la necesitás, yo te juro que saco la plata de donde no la tengo y te la doy, no sé, no como, no le doy de comer a mi hijo, pero quedáte tranquilo que vos la plata la tenés.
b.- No conseguir algo, ni aun mediante grandes esfuerzos. ¿Y qué querés, que la saque de donde no la tengo, la plata?.

sacar de la cabeza: a.- Dejar de persistir en una idea o actividad. Yo ya el médico me dijo, me tengo que sacar de la cabeza el cigarrillo.
b.- Dejar de amar. Vos a José Luis te lo tenés que sacar de la cabeza, ya te dije. Con lo que me costó sacármelo de la cabeza, ahora viene con que quiere tener algo en serio.

sacar de la calle: Llevar a una persona a un estatus de vida superior al que tenía en otras épocas. La expresión se emplea para lograr reconocimiento del interlocutor, y recordar la deuda de gratitud que éste tiene con el hablante. A vos te saqué de la calle, y me venís a hacer juicio laboral… Del mismo modo se emplea la frase en referencia despectiva al lugar en que vivía el interlocutor: Yo te saqué de Pasaje Lalegría; del lugar de trabajo: Yo te saqué del mostrador. Yo te saqué de la panadería; en referencia despectiva a los artículos que fabricaba o comercializaba: Yo te saqué de las bombas de agua; en referencia despectiva genérica: Yo te saqué de donde estabas. Yo te saqué de donde vivías. Yo te saqué de la mugre.

sacar de la copa, sacar del campeonato: Vencer un equipo a otro y dejarlo sin posibilidades de obtener el primer puesto.

sacar el cuero: Criticar desfavorablemente. Divulgar chismes o indiscreciones. Vino tu madre y empezó a sacarle el cuero a todos los de la familia.

sacar el documento, sacar el D.N.I.: a.- Realizar los trámites tendientes a obtener el Documento Nacional de Identidad. Lo llevé a Alexis a que se saque el documento. Ahora te lo tenés que sacar a los ocho años, él ya tiene nueve y no se lo sacó, así que lo llevé y estuvimos como cuatro cinco horas.
b.- Realizar los trámites tendientes a obtener un duplicado, triplicado, etc. del Documento Nacional de Identidad, por haber perdido el que se tenía. Justo ahora que vienen las elecciones me vienen a robar la cartera con los documentos. Voy a tener que ir en la semana. También, sacar otra vez el documento; menos frecuentemente, renovar el documento.

sacar el hambre: a.- Se dice respecto de la propiedad de algunos alimentos o sustancias de hacer desaparecer la sensación de hambre en una persona. La coca light tiene una enzima que te saca el hambre, parece.
b.- Del mismo modo, respecto de la situación o hecho que produce repulsión o pérdida de hambre. Vi el documental de África, mirá, te digo que me sacó el hambre.

sacar el pan de la boca: Locución de exaltación metafórica que designa la acción de hacer un esfuerzo superlativo a fin de que otro disfrute sus beneficios o se asegure la supervivencia. Mi padre se sacaba el pan de la boca y me lo daba a mí y a mis hermanos, que éramos cinco, y nunca nos faltó nada. Hay padres que le sacan el pan de la boca a los hijos y se la juegan a la quiniela.

sacar el pasaporte: Del mismo modo que sacar el documento, respecto del exigido para salir del país. Para referirse a la obtención de un nuevo pasaporte (por caducidad o pérdida del anterior), se emplea frecuentemente la expresión renovar el pasaporte.

sacar el perro: Llevar al perro a defecar y a orinar a la vereda o a alguna plaza. Le estoy pagando a un chico para que me saque el perro tres veces por semana. Ahora a la noche no, a la noche lo saco yo.

sacar entrada: Comprar una entrada.

sacar la basura: Colocar la bolsa de residuos domiciliarios en el compartimento habilitado a tal fin en los edificios de departamentos, o en la acera que da a la puerta de una casa, a fin de que sea recolectada.

sacar la cédula: Del mismo modo que sacar el documento, respecto de la Cédula de Identidad que expide la Policía Federal.

sacar la plata: Esquilmar o engañar a través del comercio. La verdad que con esta sillita playera me sacaron la plata: la usé el año pasado y éste ya se le rompió la tela que le ponen para sostener la parte donde te sentás.

sacar loco: Sacar de las casillas. El pibe de Mario al final jodió tanto que me terminó sacando loco.

sacar los trapos al sol, sacar los trapos, sacar los trapitos al sol: Exponer situaciones íntimas, discusiones de larga data, desarmonías familiares y toda situación disvaliosa que permanecía oculta al interlocutor, como consecuencia de otro hecho detonante relacionado o no con ellas, o de resultar, dadas las circunstancias, de imposible o muy dificultoso manejo. Fui el otro día a comer a la casa de Raúl, tan serio siempre, vos lo conocés, y lo llaman por teléfono y al rato vuelve colorada la cara. Le pregunto qué te pasa, porque nunca lo había visto así, y me empieza a contar que la ex mujer ( que yo no sabía nada), que tiene un hijo de él, que le pide para alimentos; mirá, sacó todos los trapos al sol, como se dice. Y, llevaban una vida que no podía ser con lo que ganaban… ahora viste, que les llegó el embargo, tuvieron que sacar los trapitos al sol con todo el mundo, y andan diciendo que ellos no tienen trabajo, que la madre de él está enferma y no sé qué otras cosas que parece que siempre fue así, pero claro, no lo decían porque no les convenía.

sacar pasaje: Comprar un pasaje o boleto para viajar en ómnibus, tren o avión. Saqué pasaje para el veinte a la noche, espero que no me cambien la fecha.

sacar plata: a.- Extraer dinero de la billetera o del bolsillo.
b.- Extraer la billetera del bolsillo.

sacar plata de algún lado, sacar plata de alguna parte: Conseguir dinero que no se tiene, sea pidiendo prestado, solicitándola de los deudores, trabajando, etc. Mirá, si querés ir a Cancún vas a tener que sacar plata de alguna parte, porque ya no es tan barato. Tenés que asociarte a una obra social, no sólo porque es algo bueno para vos, sino porque para nosotros si te pasa algo vamos a tener que sacar plata de alguna parte para que te atiendan.

sacar roja, sacar la roja: En fútbol, expulsar del campo de juego el juez a un jugador, enseñándole una tarjeta roja.

sacar turno: Solicitar y obtener un turno de atención, en especial respecto de los profesionales médicos de distintas especialidades que prestan servicios para una empresa de medicina prepaga. Tengo que sacar un turno para el hematólogo para mí y otro turno para la kinesióloga para Marcelo, que el otro día parece que no sé qué le pasó en la pierna jugando al fútbol.

sacar una foto: a.- Retratar, obtener una fotografía.
b.- Sacar fotos habitualmente o ejercer el trabajo de fotógrafo. Ahí viene el que saca fotos, a ver, preparate. Yo saco fotos en fiestas.
c.- Sacarse una foto. Retratarse. Me saqué una foto con Maradona.
d.- Te sacaron una foto; no sabés qué foto le sacaron, etc.: Te vieron, advirtieron tu presencia o tu actitud. No sabés qué foto te saqué ayer a la salida del trabajo.

sacarse el hombro: Dislocarse la articulación entre la clavícula y el húmero. Saliendo a cortar a un rival, el arquero se sacó el hombro y tiene para cuarenta días.

sacarse el sombrero: Reconocer en otro dignidad o respeto; valorar lo hecho por otro. Yo frente a esa señora, es verdad, hay que sacarse el sombrero, lo que hace a su edad: se levanta, va, viene, escribe, es amable con todos…

sacarse la lotería: Ganar premios en la lotería, especialmente el premio mayor. Últimamente, sacarse el Loto; sacarse el Quini. No se usa respecto de las quinielas; no debe decirse se sacó la quiniela, sino se ganó como cuatrocientos pesos en (o a) la quiniela.

sacarse los puntos: Someterse a una operación que consiste en quitar los puntos de sutura de una herida luego de haber cicatrizado. Ya se me pasaron dos días que me dijeron que tenía que ir a sacarme los puntos. No sé, yo estoy cómodo. Ahora el venticinco acordáte que tenés que ir a sacarte los puntos del brazo.

sacarse sangre: Concurrir a un consultorio a fin de que se extraiga una muestra de sangre del propio cuerpo. Es apreciado como un trámite usual. Para el casamiento me falta todavía ir a sacarme sangre. Me toca el Álvarez, porque no hice el cambio de domicilio.

sacarse todo: Desvestirse completamente. Sacate todo y metete en la bañadera, dale.

sacarse un peso de encima: Cumplir un deber. Ya con este pago de la tarjeta que es el último te digo que me saco un peso más de encima, y como este mes me cuidé el mes que viene me viene menos.

(Del Diccionario de la Clase Media Porteña, de próxima aparición)

miércoles, 18 de junio de 2008

EL DATO (II)

  • En el baño de hombres del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal, los retretes están siempre ocupados.